OPINIÓN DE ESPECIALISTAS

Nueva embestida contra México

Escaparate

Por Mario Barrera Arriaga

La conversación telefónica entre la presidenta Claudia Sheinbaum y Donald Trump frenó la invasión terrestre con la que el aprendiz de dictador amenazaba a nuestro país. No obstante, suponer que el acoso y la amenaza han terminado sería absurdo. Ahora, el nuevo golpe, pretende destruir la credibilidad de nuestra mandataria.
Que un peligroso delincuente de origen canadiense se entregara en la embajada de Estados Unidos en México desató la controversia cuando el titular del FBI afirmó que su personal se desplegó en nuestro país para capturar al peligroso criminal, contradice no solo a su propia embajada, sino a nuestra presidenta.
Y las implicaciones: que las agencias norteamericanas operan libremente en nuestro país, con o sin reconocimiento de nuestro gobierno, para demostrar que, con todo y nuestro nacionalismo, no tenemos control del país.
Sheinbaum, prudente otra vez, no entra en polémicas ni confrontaciones y promete una investigación de fondo.
La lista de estrategias para restar credibilidad al gobierno de Sheinbaum es larga. Hoy gira en torno de la intromisión mexicana en las elecciones intermedias mediante su embajada y consulados, adoctrinando no solo a los connacionales, sino a los latinos, de que voten por los demócratas, en otro pretexto para invadirnos.
La lista de intentos norteamericanos para desestabilizar a nuestro gobierno, insisto, es bastante nutrida: desde el financiamiento a organizaciones supuestamente sociales, como la de Claudio X. González para confrontarlo, las publicaciones de destacados periodistas estadounidenses acusando a AMLO de narcopresidente y las emprendidas contra Sheinbaum en iguales términos son otra muestra. De igual forma, la apertura de espacios televisivos a integrantes de la oposición en Mexico para exigir abiertamente no solo que se nombre a los cárteles mexicanos como grupos terroristas, sino pedir la intervención norteamericano, y se ha convertido en la única bandera de la oposición, a falta de proyecto alternativo de nación.
Estas y muchas otras estrategias, pero particularmente este último delincuente canadiense sobre el cual existe la duda de que se entregó o si fue capturado en operación clandestina del FBI, tienen por objetivo derribar la credibilidad de Sheinbaum, que el pueblo mexicano ponga en tela de juicio no solo si informa con verdad, sino en torno a sus capacidades para combatir a los cárteles y, sobre todo, para defender nuestra soberanía.
Hasta ahora, todos estos intentos de desestabilizar a nuestro gobierno no han funcionado. Si se revisan los niveles de aceptación y respaldo a la mandataria son contundentes, con una amplia mayoría a su favor.
Sin embargo, hay un argumento de fondo que respalda a nuestra mandataria: Trump miente, el aprendiz de dictador secuestra presidentes, viola todas las leyes internacionales, pasa por encima de las instituciones y la democracia norteamericanas, ataca estados demócratas para cambiar las preferencias electorales y hasta es capaz de asesinar a sus propios ciudadanos mediante ICE…
Eso y más, frente a la presidenta Claudia Sheinbaum, reconocida a nivel internacional, a quien mandatarios de potencias piden consejo para lidiar con el tirano y sortear sus amenazas, como el aumento de aranceles, con un desarrollo sostenido y potencialidades enormes, así como mejoras sustanciales en los niveles de vida de todos los sectores mexicanos no tiene comparación.
A Trump le va a fallar de nuevo la estrategia, que solo generará ruido…
No obstante, las amenazas y desestabilización irán en aumento conforme se acerquen las elecciones intermedias. Habrá que estar prevenidos.