Trabajadores del Hospital General ISSSTE Dr. Carlos Calero Elorduy, denunciaron una serie de irregularidades administrativas que ya golpea los derechos laborales e ingresos de más de 40 profesionales de la salud.
Sin una explicación clara o causa justificada, lis Trabajadores enfrentan un clima de zozobra, dado que semanas laboradas, no les han sido cubiertas.
Un grupo de trabajadores del área médica alzaron la voz de forma anónima y denunciaron a Conexión Morelos, una serie de irregularidades administrativas.
Por temor a represalias y la incertidumbre de no ver renovados sus contratos, los denunciante prefirieron omitir sus nombres, pero si exigir lo que por ley les corresponde.
La gravedad del asunto no es menor: se les adeudan tres quincenas y se les está obligando a aceptar condiciones que borran de un plumazo su antigüedad y beneficios básicos.
Explicaron que
tras haber firmado contratos de continuidad el pasado 1 de julio de 2026, el personal fue citado de urgencia para imponerles un nuevo documento con fecha del 16 de julio. Este movimiento, los deja sin una quincena de salario devengado.
Según denuncian los afectados, «en pocas palabras nos están robando una quincena y nos dicen que no se nos va a pagar pero nos darán tiempo, pero no saben cuando».
Esta acción no solo afecta el bolsillo inmediato de los trabajadores, sino que destruye la continuidad laboral, impactando directamente en la reducción del aguinaldo y el despojo del derecho a vacaciones.
Los denunciante cuestionaron si estas acciones se llevan a cabo con el aval y conocimiento del Dr. José Larios Morales, subdelegado del área médica, y del Dr. Edmundo González Vargas, director del hospital; en tanto que el personal se consume en la incertidumbre.
Al no aparecer en las «listas» para el pago de la quincena 15 –que la misma institución ha proporcionado–, la incertidumbre sobre el destino laboral de los trabajadores se acrecienta: «no nos van a pagar a todos otra vez».
Los testimonios recabado dan cuenta de que «hay compañeras que les llegó descuento de días que no faltaron» y múltiples intentos de la administración por modificar contratos, incluso para el mes de agosto, lo que asfixia económicamente a los trabajadores.
Citan también, los casos de algunos pocos que han logrado «negociar» días o vacaciones, para evitarse problemas mayores.
El grueso de los afectados no ha recibido respuesta alguna o clara por parte del área de Recursos Humanos.
La exigencia es clara y combativa: basta de simulaciones y que se pague de inmediato cada día trabajado, respetando la antigüedad y los contratos originales.
