Al acudir a las exequias del regidor del Ayuntamiento de Cuernavaca y luchador social Gabriel Rivas Ríos, celebradas este jueves en la colonia Flores Magón, la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, aseguró de manera pública que no habrá impunidad ante el crimen que cobró la vida de su compañero de partido.
Visiblemente conmovida y tras participar en un servicio religioso, la mandataria estatal dirigió unas palabras a los presentes en compañía del activista social Carmelo Enríquez y frente a la viuda del funcionario acaecido, Amelia Hernández Ponce.
Durante su pronunciamiento ante los deudos y simpatizantes congregados, la titular del Ejecutivo morelense destacó el vínculo de militancia que la unió durante décadas con el regidor.
«Es un dolor profundo para todas y todos nosotros. Gabriel también era mi compañero de lucha de muchos años».
En medio de la exigencia colectiva de esclarecimiento, González Saravia asumió una promesa directa y solemne ante el cuerpo y la familia de la víctima: «Estoy tan dolida como ustedes y yo aquí quiero hacer una promesa frente a él, frente a su familia, frente a Amelia, frente a su hija, que no va a haber impunidad».
La jefa del Ejecutivo puntualizó la intervención inmediata del aparato gubernamental para atender las demandas del movimiento social: «Vamos a trabajar y ya lo estamos haciendo desde este momento por la justicia que ustedes están exigiendo, la cual también nos corresponde a nosotros trabajar por ella».
Margarita González Saravia se comprometió a que mantendrán comunicación sobre los avances del caso.
El encuentro concluyó entre muestras de solidaridad y respaldo popular, donde los asistentes despidieron el homenaje con consignas en memoria del luchador social al grito de «que viva Gabriel» y «que viva el movimiento de izquierda».


