Las Colectivas Vida Para Todas y Existimos porque resistimos acompañaron a la familia de Serymar Soto Azua, víctima de feminicidio en un acto publico en memoria de la joven mujer víctima de feminicidio, registrado el cuatro de febrero del 2017 en Torreón Coahuila. Desde Morelos, sus familiares –quienes por seguridad personal tuvieron que dejar todo al norte del país–, visibilizaron el caso, para exigir a la justicia, niegue los amparos interpuestos por el feminicida y que los alejan cada vez más, de la posibilidad de acceder a la justicia.
Las colectiva y familiares, impulsan en el caso, una reparación simbólica “no como un gesto vacío, sino como un acto de dignidad, de resistencia y de acompañamiento a las familias que han sido despojadas de sus hijas. Cada nombre pronunciado, cada memorial levantado, es una forma de decirle al Estado y a la sociedad que no aceptaremos el silencio ni la impunidad”.
Ante el “Memorial a las Victimas” a los pies de Palacio de Gobierno, dieron a conocer que Morelos cerró 2025 con 108 feminicidios y que, en el 2026, Morelos lleva al menos siete feminicidios.
Morelos, dijeron, ocupa el cuarto lugar nacional, solo detrás del Estado de México, Chihuahua y Tabasco. “Los feminicidios no son solo cifras, solo números: son vidas arrebatadas, familias desgarradas y comunidades que cargan con el peso del duelo y la injusticia”.
De ahí que exigieron en el caso de Serymar Soto Azua, justicia efectiva y reparación integral para las familias de las víctimas; demandamos políticas públicas con perspectiva de género, que prevengan, atiendan y sancionen la violencia feminicida y convocaron a los medios de comunicación a visibilizar esta crisis con responsabilidad, evitando el sensacionalismo y contribuyendo a la construcción de memoria y conciencia social.
“Reafirmamos que la reparación simbólica es inseparable de la justicia material: cada acto de memoria es también un acto político contra la impunidad. Hoy, en la Plaza de Armas de Cuernavaca, levantamos la voz por Serymar y por todas las mujeres que ya no están. Nuestro duelo se convierte en fuerza colectiva, nuestra memoria en resistencia, nuestra exigencia en esperanza de justicia”, externaron las manifestantes.


