En un ejercicio de pluralidad y análisis crítico, la Barra de Abogados del Estado de Morelos, liderada por Perla Velasco Alcocer, sostuvo este domingo, un encuentro clave con el exalcalde y político Manuel Martínez Garrigós.
La sesión ordinaria de abril no solo sirvió para evaluar el pasado y futuro político de Martínez Garrigós, sino para lanzar un enérgico reclamo: Cuernavaca debe ser gobernada por gente que conozca sus calles y su problemática real.
Uno de los puntos más álgidos del intercambio de ideas fue la reflexión sobre la falta de identidad en los mandos gubernamentales.
Los litigantes subrayaron la urgencia de que los representantes y funcionarios sean oriundos o con un profundo conocimiento del territorio.
Los abogados criticaron duramente que, históricamente, se ha permitido la llegada de perfiles externos que desconocen la geografía delictiva y social de la ciudad. Hicieron énfasis en que los encargados de la seguridad pública deben saber identificar puntos críticos como “La Lagunilla o La Barona”.
“¿A qué vienen a Morelos?”, cuestionaron al recordar gestiones pasadas encabezadas por figuras foráneas, señalando que la improvisación solo ha traído resultados “pésimos” y un alejamiento de las necesidades ciudadanas.
Durante su intervención como orador huésped, Manuel Martínez Garrigós fue sometido al escrutinio de los barristas, quienes cuestionaron tanto sus aspiraciones actuales para regresar a la alcaldía como los aciertos y errores de su administración pasada.
Martínez Garrigós destacó que, a diferencia del panorama político actual donde las decisiones se toman “por dedazo”, él proviene de una formación de militancia sólida donde se ganaban las posiciones en elecciones internas.
Reveló además que ha recibido invitaciones de agrupaciones locales y nacionales para encabezar candidaturas comunes por Cuernavaca, subrayando su actual independencia.
En sus intervenciones, el gremio, no escatimó en quejas hacia la administración del actual edil, José Luis Urióstegui, quien fuera maestro –y en su momento–, contralor del propio Martínez Garrigós. Entre las deficiencias señaladas por los litigantes destacan una Inseguridad desbordada, abandono urbano y la asignación de funcionarios municipales que no conocen de la comuna.


