En medio de los momentos de violencia que vivimos en algunas regiones del país el día de hoy, como Episcopado Mexicano, queremos hacernos cercanos a cada familia, parroquia y comunidad, acompañándolos con nuestra oración y cercanía fraterna.
Que Santa María de Guadalupe, Madre y Reina de la Paz, nos cubra con su manto y nos ayude a permanecer firmes en la fe, solidarios entre nosotros y comprometidos en la construcción de la paz.
