El Carnaval del Pueblo Tlaltizapán 2026 vivió una de sus jornadas más intensas, donde el color, la música y la tradición se apoderaron de las calles con el emblemático Brinco del Chinelo, una expresión cultural que reunió a cientos de familias y visitantes en torno a la fiesta más representativa del municipio.
Desde el tradicional Arco del Carnaval, el contingente partió entre el sonido de las bandas y el inconfundible ritmo que caracteriza esta celebración. Los chinelos, con sus vistosos trajes bordados, máscaras y sombreros adornados, avanzaron con su característico brinco, llenando de energía cada rincón de la cabecera municipal en su recorrido hacia el Zócalo.
El ambiente festivo creció conforme avanzaba la comparsa La Chancla, que marcó el inicio de la celebración con música y entusiasmo, generando un ambiente de convivencia entre asistentes de todas las edades. Sin embargo, el momento culminante llegó con la participación de Sonido La Changa, que hizo vibrar la plaza con su potente ritmo, logrando que el público se entregara al baile.
La fiesta continuó con la participación de Grupo Sin Emporio y DJ Antena, quienes mantuvieron encendido el ánimo de los asistentes durante la noche. Entre aplausos, risas y un ambiente completamente familiar, el Zócalo Municipal lució abarrotado, confirmando la gran convocatoria y el arraigo que esta festividad mantiene entre la población.
El Carnaval no sólo representa un espectáculo de música y baile, sino también un espacio de identidad y cohesión social, donde las tradiciones se transmiten de generación en generación. La presencia de familias completas, jóvenes y adultos mayores reflejó el profundo sentido de pertenencia que esta celebración despierta en la comunidad.
La administración municipal encabezada por Nancy Gómez Flores reiteró su compromiso de impulsar actividades culturales y recreativas que fortalezcan el tejido social y preserven las tradiciones locales, consolidando al Carnaval de Tlaltizapán como uno de los eventos más representativos de la región.
Así, entre música, colorido y el entusiasmo colectivo, el Carnaval del Pueblo Tlaltizapán reafirmó su lugar como el corazón palpitante de la tradición y la alegría, donde la identidad cultural se vive intensamente y la fiesta del pueblo continúa siendo un símbolo de unión comunitaria.


