OPINIÓN DE ESPECIALISTAS

EscaparateEl mundo contra Trump

Por Mario Barrera Arriaga

Lo que la inservible Organización de las Naciones Unidas (ONU) no hizo, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, lo expresó abiertamente: condenó el secuestro de Nicolás Maduro y exigió el respeto del derecho internacional e, implícitamente, de las leyes del propio Estados Unidos. Y el posicionamiento global ha sido unánime: el mundo está contra Trump.
Las amenazas de intervenciones armadas en México, Colombia, Cuba, Canadá y, eventualmente, contra Groenlandia, despertaron el instinto de supervivencia en Europa, y la enérgica protesta de Rusia y China, pero sin los exabruptos que caracterizan al inquilino de la Casa Blanca.
El posicionamiento de la presidenta Sheinbaum apela a los ejes que nos describen como humanidad: la democracia y la ley, lejos de la salida bélica.
Y es claro por qué lo plantea así la mandataria mexicana:

  1. Sí la ONU quiere justificar su existencia, tiene que ser garante del derecho internacional y someter al orden al aprendiz de dictador naranja.
  2. Si la democracia, las instituciones y la ley funcionan en Estados Unidos, lo menos que deben hacer el Congreso y la Corte norteamericanas es frenar a su tirano, e incluso emplazarlo a juicio político y encarcelarlo por la sistemática y reiterada violación de las leyes norteamericanas, solo para empezar.
    Esa es la implicación del pronunciamiento de la presidenta Sheinbaum, lejos de la reacción que el tirano esperaba, de terror y sometimiento.
    La Unión Europea e incluso Reino Unido cierran filas en torno a una posible intervención armada de Estados Unidos en Groenlandia, a riesgo incluso de desaparecer la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Después de la segunda guerra mundial, Estados Unidos le vendió seguridad y armas a Europa bajo el argumento de protegerla de la entonces Unión Soviética. Hoy parece que ya entendieron, por razones de supervivencia, que de quien debían protegerse es del tirano que la tenía extorsionada.
    La enérgica condena contra Trump que ha expresado China tiene implícita la mesura y paciencia de una nación que se sabe próxima a encabezar al mundo y que, sabedora de la agonía y desesperación del imperio ante su inminente caída, no quiere acelerar ese trance porque va en perjuicio de todos. No se olvide que China es dueña de la deuda norteamericana y que la supera en tecnología y con armas.
    Mientras Trump fanfarroneaba, Rusia ya tiene armamento en las inmediaciones de Cuba. El 1962, el hipócrita presidente J. F. Kennedy estuvo a punto de desatar la tercera guerra mundial cuando instaló bases en las barbas de la entonces URSS. En respuesta, ellos instalaron las propias en Cuba. Solo así, Kennedy tuvo que dar marcha atrás y se evitó un nuevo enfrentamiento bélico. Hoy no. Las condiciones cambiaron y Estados Unidos está cada vez más acorralado.
    El mundo ya le dejó en claro a una decrépita nación encabezada por un aprendiz de dictador global que no va a permitir el avance de las ambiciones malsanas de un mandatario incompetente a cargo de una nación poderosa.
    Si la presidenta de México ha enfatizado en la ley y la democracia como las mejores armas para enfrentar a Trump, es porque:
  3. Los gobiernos de las naciones pueden aplicar sanciones al imperio que estaba acostumbrado a imponer condiciones y bloqueos, de lo contrario serán avasallados.
  4. Trump quedará en ridículo porque, además de que no ha tomado control de Venezuela, si la ley y las instituciones estadounidenses funcionan, Nicolás Maduro será puesto en libertad porque fue secuestrado: Estados Unidos no tiene jurisdicción y menos un juez para sentar en el banquillo de los acusados a un presidente.
  5. Si la democracia en EU funciona, Trump debe ser llamado a juicio y, eventualmente, encarcelado, no solo por los retirados delitos que ha cometido como presidente, sino los que ya venía arrastrando y que, por lo pronto, en juicio que ya perdió, lo obliga a entregar la mayor parte de su fortuna.
    Mientras Trump y las oposiciones en México, particularmente el Partido Acción Nacional (PAN), esperaban que la presidenta Sheinbaum se acobardara y doblara las manos ante el imperio, la mandataria mexicana nuevamente es ejemplo global.
    El destino de Trump ya está escrito y solo es cuestión de tiempo.
    En el caso de los panistas, que prefieren cambiar de correa en lugar de dejar de ser perros, su suerte es similar a la de María Corina Machado.
    Síntoma inequívoco de la estupidez panista y de las oposiciones: en 2022, Ricardo Anaya calificaba a Andrés Manuel López Obrador de demencia senil por apostar a la modernización, compra y construcción de refinerías, y se le encendió el cerillo para afirmar que el petróleo estaba de salida. Un acto de caridad para el “joven maravilla” sería explicarle que ese petróleo que ya no sirve puede desatar una confrontación global.
    Trump, como el PAN, tienen al mundo en contra por soberbios, supremacistas ridículos e ineptos…