Marcelino Pina, del Gobierno indígena del estado de Morelos lamentó que el “calentamiento global” (que más bien dijo es desconexión con la madre tierra) esté representando sequías severas y estiajes cada vez más prolongados, al punto que las próximas generaciones no podrán disfrutar de la naturaleza ni del agua dulce.
La autoridad indígena explicó que los pueblos originarios en Morelos cuentan con diversas tradiciones en las que se preparan ofrendas a los “aires” para solicitar su intervención para favorecer la lluvia y que haya alimento. Ejemplificó que hace dos semanas hubo ofrenda en Xoxocotla y la siguiente semana en Jojutla, previéndose más conmemoraciones en el marco del inicio del temporal.
“Y así cada uno de los pueblos originarios no nada más indígenas, son dos cosas diferentes, los pueblos originarios en Morelos somos muchos, todos tenemos una raíz pero queremos sentirnos europeos, a lo mejor marcianos y no nuestra raíz (…)” declaró. Reiteró que el ser vivo necesita regresar a su naturaleza, lamentando que en la capital morelense, los 12 pueblos vayan siendo borrados por la mancha urbana que ha ido invadiendo vorazmente y sin respeto los espacios.
