¡Con el corazón en la tierra y el orgullo de nuestra gente!
No hay nada más valioso que recorrer nuestro municipio y encontrarnos con quienes, de sol a sol, alimentan la grandeza de Morelos. Hoy tuve la fortuna de platicar y caminar junto a nuestros productores y ejidatarios en los campos de arroz de Temixco.
El arroz de nuestra tierra es un orgullo único en el mundo, pero lo que realmente lo hace grande son las manos trabajadoras de nuestra gente, su dignidad y su esfuerzo diario. El campo no puede esperar; escuchar sus necesidades y respaldar sus ejidos es un compromiso de justicia social que asumimos con total responsabilidad.
Seguimos presentes en el territorio, escuchando de frente y trabajando de la mano con cada sector. ¡Porque el futuro de Temixco se construye desde la raíz, Transformando Con Hechos!
