¿Abrogación de la Ley del ISSSTE? / Rivalidades magisteriales / Los líderes de siempre
Por: Tawny Nava García – tawny_ng@yahoo.com.mx
Justo es iniciar esta columna estableciendo que el Gobierno de la Cuarta Transformación sigue teniendo una deuda importante con las y los trabajadores de la educación (de hecho, con todos los trabajadores al servicio del Estado) porque no se han generado las condiciones para que se obtengan mejores condiciones de jubilación con pensiones dignas para quienes dedican su vida entera a los espacios áulicos. Aunque antes de llegar a este tema, me permitiría exponer otros elementos importantes del debate que se presenta en tiempos de junio, mitad del año ya de este 2026, año de pandemia futbolera.
Los liderazgos de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE con C), han planteado en la narrativa que la abrogación de la ley del ISSSTE del 2007, es la solución, sin embargo, me tomaré algunas líneas para explicar sin tanto dilema legislativo lo que se debe afrontar. Primero, abrogar esta ley representa eliminarla por completo del ordenamiento legal, es decir, queda sin vigencia ni efecto jurídico alguno. Por lo tanto, las 22 prestaciones inseridas en ella (servicios médicos, préstamos personales, vivienda, entre otros) quedarían en el vacío y no solo los dos regímenes pensionarios que actualmente cohabitan en ella, el régimen de cuentas individuales y el régimen del décimo transitorio.
Ante esto, no es factible dejar a millones de trabajadores al servicio del Estado (no solo los dependientes de la SEP), sin un marco de seguridad social, por lo que si se requiere crear una nueva Ley del ISSSTE, deberían ser considerados los siguientes elementos legislativos: a) Destino de las cuentas individuales (afores), para saber en donde se destinarían los fondos almacenados por parte de los trabajadores, si habría liquidación, transferencia, o bien se concentrarían en un sistema de reparto; b) Suprimir el artículo décimo transitorio, con lo que la decisión de las y los trabajadores que ya cuentan con ese derecho quedaría sin efectos, además, de considerar que quienes ya se hubieran jubilado bajo este esquema perderían sus derechos adquiridos y seguramente se vendría una ola de amparos masivos; d) El impacto financiero y presupuestal que implica todo ese movimiento para el Estado, con una presión fiscal masiva e inmediata, misma que requeriría todo un estudio de impacto en el Presupuesto de Egresos del Gobierno Federal en el año 2027; e) La consideración del principio de no retroactividad de la ley establecida en el artículo 14 constitucional, ya que ningún nuevo ordenamiento puede perjudicar los derechos de los trabajadores ante prestaciones ya consolidadas como la pensión, porque sería impugnable desde el principio de su aprobación por la vía del amparo.
Con lo antes expuesto, resulta prácticamente nada operativa la propuesta de abrogación de la ley, cuando, además, lo que se busca es la desaparición de las cuentas individuales, por lo que la propuesta legislativa tendría que versar sobre lo que a continuación se detalla: a) Derogar los artículos relativos a las cuentas individuales; b) Modificar el artículo décimo transitorio o bien crear un artículo transitorio nuevo que incluya en cobertura universal a todas y todos los trabajadores al servicio del Estado (incluidos los de la SEP, ISSSTE, CAPUFE y más) donde se puntualice la eliminación de la tabla de jubilación y el tope salarial, así como que el pago sea en salarios mínimos y no en UMAs; c) Determinar lo que sucede con los ahorros de los trabajadores de la educación (y otros) guardados en las afores a través de una mecánica de absorción y sostenibilidad fiscal. Para ello, debe existir un proceso de liquidación y transferencia de esos activos a través de un proceso de portabilidad inversa, devolviendo esos recursos al Estado en un nuevo Fondo de Reserva Colectivo para la creación de un nuevo Sistema Solidario de Pensiones. Todo lo anterior, con la aprobación de la mayoría (simple) en un proceso legislativo de bicameralidad, es decir, que pasa por el escrutinio de ambas cámaras, la de Diputados y la de Senadores.
Si bien es cierto, ambos escenarios resultan complejos, el segundo tiene más oportunidad de transitar, porque hay una lógica imperante en el proceso legislativo, que inhibe (a reserva del cuidado de los procedimientos) la consecución de innumerables amparos en materia de derecho. Este proceso jurídico, para quienes dedican su noble tarea a la enseñanza y cuidado de niñas, niños, adolescentes y jóvenes, no es del todo transparente porque el magisterio centra su atención en el apostolado del estudio, brindar una educación que haga valer los preceptos establecidos en el artículo tercero constitucional, de contar con una educación universal, inclusiva, pública, gratuita y laica.
Ahora bien, en el territorio subnacional morelense, el Secretario General de la Sección 19 del SNTE, Profr. Joel Sánchez Vélez, ya ha tomado cartas en el asunto, estableciendo junto con el Comité Ejecutivo Nacional del SNTE, un procedimiento en el que a través del diálogo, la concertación y el cabildeo, pueda lograr que se brinden las condiciones para que se lleve a cabo un proceso legislativo que estructure en el articulado las demandas de las y los trabajadores de la educación en materia de pensiones, estableciendo mejoras sustanciales en los procesos para hacerse de ellas, así como en los montos y condiciones de acceso. Todo ello, sin afectar las aulas, sin movilizar a nadie, y sin generar estridencias, acciones que ocupa de manera sistemática la CNTE, en donde quiera que ejerce su control mental y oscuro, con una narrativa llena de falacias y exponiendo en las calles a quienes hacen patria todos los días por el bien de la niñez, la adolescencia y la juventud de este país, sin que se den cuenta de ello.
En las secciones sindicales democráticas (así autonombradas), como la de Oaxaca, Chiapas o Zacatecas, los liderazgos sindicales se la pasan hostigando y amedrentando a sus bases amenazando con descontarles los días de salario (con pase de lista) si no van a las marchas, movilizaciones o mítines en su Estado de origen o bien, en otros, como justo ahora, en la concentración que se lleva a cabo en la Ciudad de México. ¿Se imagina usted, amable lector(a), que así fuera en la Sección 19 del SNTE de Morelos? El movimiento actual, así como otros de años pasados representará para los lideres de la CNTE recursos de todo tipo, con una negociación en lo oscuro, planteando un regreso placentero a sus lugares de origen, dejando en el olvido a quienes los apoyaron desde varias partes del país con la intención válida y legitima de gestar cambios estructurales en el pago de pensiones, situación que no se logrará por la vía de la presión social. Los procesos actuales en materia de legislación y manejo responsable del recurso, conllevan observaciones fiscales de todo tipo, por lo que las marchas y movilizaciones de hace 30 años, en otro México, y con otras condiciones regulatorias, donde había un manejo discrecional de los recursos (tiempos de bonanza) no tendrían el mismo efecto en estos tiempos. Además, con todo este movimiento, en plena efervescencia mundialista, quienes se relamen los bigotes son la oposición (quienes ya menean el caldo gordo), ese partidismo faccioso y de ultra derecha que ve con excelentes ojos como las y los trabajadores de la educación atacan sistemáticamente al Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, por “no cumplir” con las exigencias de campaña. Esa oposición que seguro en algunos puntos del país, financia los traslados y movilizaciones de algunas trabajadoras y trabajadores de la educación para generar más radicalización a un Gobierno que si bien, reitero, tiene una deuda importante con el magisterio nacional, ha venido a resolver problemas estructurales que tenían años sin atenderse, como devolver al pueblo recursos en programas sociales para llevar una mejor calidad de vida. Quienes acompañan las voces de la ultraderecha, van en contra de la propia historia del gremio magisterial, porque no se olvidan los tiempos de Felipe Calderón, o bien de Enrique Peña Nieto, artífices ambos de la Reforma a la ley del ISSSTE en el 2007, y la Reforma a las Leyes de Educación con el pacto por México en el 2013 respectivamente. ¿Se imaginan apoyar el proyecto político de la ultraderecha en el 2027 con todos los antecedentes en contra de Maestras y Maestros?
Por último, una reflexión entre una prestación lograda recientemente en Morelos como lo es la Prima de Antigüedad. En redes sociales, algunos colegas hablan de que ya era un logro establecido en la ley y que por tanto la Sección 19 del SNTE se enchaleca algo de forma impropia; otros más planteaban una sobre-legislación de este mismo tema, y viene la pregunta obligada, si ya existía la ley, ¿por qué les pagaban solo $25,000 en el IEBEM cuando por derecho les correspondían de 1 a 2 SM, en 12 días de cada año laborado?, interesante, ¿no lo cree? Hoy en día, en Morelos, esa prestación permite que quienes se retiran del servicio educativo gocen de un pago en promedio de $250,000, prestación que supera hasta en diez veces el valor que se pagaba hace apenas un par de años. Por otro lado, la CNTE en la Sección 22, logró el 8 de enero del 2025, un monto extraordinario de 250 MDP para 14050 Pensionados y Jubilados, acción calificada como un logro histórico, con un pago por persona de $17,700 aproximadamente, juzgue usted con calculadora en mano.
Dejando de lado, todos estos temas enredosos y complejos de la vida política nacional, algo preocupa en demasía, y son las descalificaciones entre compañeras y compañeros del mismo gremio. Jamás, pensar diferente debería ser un problema laboral o social, porque el ser humano fue dotado de libre albedrío desde la concepción, por lo que señalar como agachones, cobardes o traidores a la patria, a quienes han optado por defender desde un espacio distinto al elegido por la CNTE, no resulta propio de gente perteneciente a un gremio magisterial, pero peor aún, hostigar, amedrentar y hasta amenazar a quienes no comulgan con los movimientos radicales de la CNTE en los centros de trabajo, diciéndoles que los van a correr de la zona o que van a hacer que los despidan, eso habla de una carencia importante de valores y de que no se entiende que debemos velar por procesos democráticos en el ámbito sindical, donde cada quien debe decidir por su afinidad y credo ideológico, sin que nadie imponga un criterio específico buscando infundir miedo e incertidumbre laboral en un Estado que no tiene, de momento, esas connotaciones que suceden en otras secciones sindicales, como las “democráticas”. Eso es represión. Pero además, hay quienes desde un punto de vista muy objetivo y crítico, deciden no ser partícipes de una postura emanada desde el oficialismo sindical, representado por la Sección 19 del SNTE en Morelos o bien, por simpatizantes abiertamente declarados con el movimiento de la CNTE, sino que se mantienen al margen enseñando en las aulas con el compromiso, la vocación y convicción de servir a Morelos y a México, con la tarea de moldear a las almas del futuro, y eso jamás debería ser objeto o motivo de satanización/criminalización, ¿o sí?
Conclusivo en este regreso ocasional (una vez más) al tecleo informativo, pregunto, ¿será posible que Maestras y Maestros caigan otra vez en las garras de pseudo lideres de la CNTE?, ¿es posible pensar en impulsar a Maestras y Maestros en espacios de decisión como Congresos Locales o Nacionales sin descalificarlos?, ¿habrá diálogo pronto con la representación nacional del SNTE para atender este tema importante para el gremio nacional sin dilaciones?
Como siempre se afirma … El que hace el candado, hace la llave.
