El dirigente estatal del Movimiento Territorial del PRI en Morelos, Rafael Cepeda Aguilar, secundó la postura de sus dirigencias nacional y local al manifestar su postura sobre el complejo escenario político que vive el estado de Sinaloa tras la abrupta solicitud de licencia del gobernador Rubén Rocha Moya.
El líder priista urgió a las autoridades federales a no limitar la resolución del conflicto a simples posicionamientos públicos y demandó la aplicación de castigos ejemplares frente a los presuntos vínculos del exmandatario sinaloense con organizaciones delictivas.
Al ser cuestionado sobre el reciente pronunciamiento de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, quien criticó abiertamente el intento de Rocha Moya de reincorporarse a la gubernatura bajo el argumento de que ningún interés personal debe estar por encima de la Nación; el dirigente partidista reconoció la coherencia de la mandataria.
De manera directa, Cepeda Aguilar externó que dicho posicionamiento presidencial representa «lo más congruente que ha expresado la jefa del Ejecutivo federal» en lo que va de su gestión en relación con temas de gobernabilidad y justicia.
Sin embargo, el líder del Movimiento Territorial morelense advirtió sobre el riesgo de que la retórica gubernamental quede en la inacción.
Apelando a una expresión popular, el portavoz tricolor sentenció que «del dicho al hecho es dicho trecho», señalando que si bien el discurso oficial de la presidenta merece reconocimiento e «inclusive se le podría felicitar», el verdadero valor de estas palabras se medirá únicamente a través del rigor judicial y las sanciones reales que se apliquen en los hechos.
Cepeda Aguilar subrayó la urgente necesidad de dotar de certidumbre a la sociedad mexicana frente a las graves acusaciones internacionales que pesan sobre Rocha Moya, asegurando que el pueblo de México demanda de forma legítima e impostergable la pacificación del territorio nacional.
La dirigencia del Movimiento Territorial concluyó su pronunciamiento reiterando que mantendrán una vigilancia estrecha sobre el desarrollo del caso Sinaloa y el actuar de la Fiscalía General de la República.
El líder político remató enfatizando que la única forma de recuperar la confianza institucional es verificar si efectivamente estos discursos del gobierno federal «se convierten en acciones» tangibles que pongan fin a la simulación.

