En una situación de extrema vulnerabilidad y desesperación, Carolina Herrera, madre de Mía y Carla, menores afectadas por la trágica explosión de una pipa de gas en Cuernavaca, emitió un desgarrador testimonio público desde el extranjero, donde se encuentra internada junto a su hija Carla en un nosocomio de especialidades debido a que la menor presenta quemaduras severas en la mayor parte de su cuerpo.
La madre acusa directamente a su expareja, al consorcio Grupo Thomsa y a la Fiscalía General del Estado de Morelos de conspirar conjuntamente para despojarla de la custodia de su otra hija, Mía.
De acuerdo con la denuncia de Herrera, la compañía gasera habría ofrecido un millón de pesos al padre de la menor con la finalidad de que este «firmara y otorgara el perdón» legal a favor de la empresa. Como incentivo adicional, la corporación se habría comprometido a facilitarle las gestiones legales necesarias para arrebatarle de forma definitiva la patria potestad y custodia de Mía.
La denunciante alertó que actualmente se encuentra bajo constantes amenazas e incomunicada de su hija, advirtiendo que su expareja pretende simular ante las autoridades que «él es la única persona que puede estar al cuidado de Mía», una afirmación desmentida categóricamente por los vecinos y familiares de la afectada, quienes testifican que la menor siempre ha estado bajo la tutela y manutención exclusiva de la menor.
Con el dolor de mantener a una de sus hijas en terapia intensiva y el temor latente de perder a la otra, la madre realizó un llamado desesperado de auxilio y de intervención inmediata a la gobernadora del estado de Morelos y a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum. En sus palabras, Herrera exigió frenar la impunidad de la gasera y detener las maniobras de su expareja, sentenciando con firmeza: «Yo grabo este video para pedirle ayuda a la gobernadora del estado de Morelos, a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, que me ayude para que mi expareja no pueda tener beneficio a costa de mi hija».
La crisis para esta familia se profundiza a nivel físico, administrativo y emocional. Carolina Herrera reportó además que su abuela debió ser reingresada de urgencia médica en un hospital a causa de una deficiente atención inicial, encontrándose actualmente en un estado crítico de salud donde «se está debatiendo entre la vida y la muerte». Frente a la falta de asunción de responsabilidades de los involucrados en el siniestro, la madre demandó justicia plena y reparación del daño integral, concluyendo con un enérgico reclamo ético hacia los corporativos implicados: «No es justo que Grupo Thomsa no se haga responsable. Yo pido el apoyo para que esto no quede impune y no se vale tampoco que la empresa de gas le ponga precio a nuestro dolor».
