Yndira Sandoval llama a los partidos políticos a abrir sus candidaturas a la ciudadanía y colocar la agenda de la sociedad civil en sus plataformas electorales.
Desde el 5.º Encuentro Nacional de Mujeres Políticas Mexicanas, en Xalapa, Veracruz, impulsa la #3de3VsViolencia y el compromiso de #NingúnAgresorEnElPoder.
Xalapa, Veracruz, 17 de octubre de 2026.
En el marco del 5.º Encuentro Nacional de Mujeres Políticas Mexicanas y de la conmemoración del 73 aniversario del reconocimiento constitucional del derecho de las mujeres al voto en México, la activista morelense y defensora de derechos humanos Yndira Sandoval Sánchez llamó a los partidos políticos a abrir sus candidaturas a la ciudadanía, incorporar las causas de la sociedad civil en sus plataformas electorales y asumir compromisos efectivos con la igualdad sustantiva y una vida libre de violencia.
Durante su participación en este encuentro nacional, organizado por la Red Nacional de Mujeres Defensoras de la Paridad en Todo, Sandoval destacó que la democracia paritaria debe ir más allá de garantizar espacios para las mujeres: es indispensable que su participación se traduzca en poder real para transformar las instituciones, las decisiones públicas y las condiciones de vida de la población.
“Los partidos políticos tienen que abrir sus candidaturas a la ciudadanía y dejar de tratar las causas sociales como simples consignas. Las agendas que nacen de la lucha de las mujeres, de las víctimas y de las organizaciones civiles deben estar en el centro de sus plataformas electorales.
La democracia no puede reducirse a repartir candidaturas; tiene que responder a las demandas de la sociedad”, es el planteamiento que acompaña su participación.
Como parte de su intervención, Yndira Sandoval colocó en el centro de la discusión la agenda de la sociedad civil frente al próximo proceso electoral, con especial énfasis en la consolidación de la #3de3VsViolencia y el principio de #NingúnAgresorEnElPoder, una exigencia que busca impedir que personas con antecedentes de violencia y obligaciones alimentarias incumplidas accedan a cargos públicos, conforme a los supuestos y requisitos establecidos en la legislación aplicable.
La defensora recordó la importancia de sostener los avances conquistados por el movimiento feminista y convertirlos en compromisos verificables de los partidos políticos. La participación de las mujeres no puede agotarse en el cumplimiento formal de la paridad: requiere condiciones para ejercer el poder, acceso equitativo a los recursos, protección frente a la violencia política y capacidad efectiva de incidir en las decisiones.
En este sentido, subrayó que la ciudadanía organizada debe tener un papel protagónico en la construcción de las propuestas políticas y electorales. Las organizaciones feministas, colectivas, defensoras de derechos humanos y demás expresiones de la sociedad civil han impulsado transformaciones legislativas e institucionales que hoy forman parte de la agenda democrática del país.
“No basta con que haya mujeres en las candidaturas; necesitamos mujeres con poder para transformar, partidos que asuman compromisos con las causas más justas y una ciudadanía que pueda participar, proponer y decidir. La igualdad sustantiva exige resultados, no simulaciones”, es el mensaje central de esta postura.
El 5.º Encuentro Nacional de Mujeres Políticas Mexicanas reúne a mujeres de distintas expresiones políticas, legisladoras, académicas y especialistas para analizar los avances y desafíos de la paridad, la impartición de justicia y la erradicación de la violencia política contra las mujeres.
A 73 años del reconocimiento constitucional del voto femenino, Yndira Sandoval sostuvo que la conquista del sufragio fue un paso fundamental, pero que la transformación democrática continúa pendiente mientras persistan obstáculos para que las mujeres ejerzan plenamente sus derechos y mientras las agendas ciudadanas permanezcan subordinadas a los intereses de las estructuras partidistas.
De cara al próximo proceso electoral, su llamado es contundente: los partidos políticos deben abrir sus puertas a la ciudadanía, incorporar sus causas a las plataformas electorales y comprometerse con una política libre de violencia, con igualdad sustantiva y con derechos humanos en el centro de las decisiones públicas.
Porque la democracia no se limita a quién llega al poder, sino a para qué, cómo y a favor de quién se ejerce.


