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Responsabiliza ayudanta de Huilotepec a agresores en Tepoztlán y al TEEM por escalada de violencia

Karina Vara Rodríguez, ayudanta municipal de la colonia Huilotepec, en Tepoztlán, responsabilizó a sus agresores en ese municipio y al Tribunal Electoral del Estado de Morelos (TEEM) por cualquier afectación a su integridad, al ejercicio de su cargo y a la estabilidad de su comunidad, luego de que dicho órgano desestimó su denuncia por violencia política en razón de género y argumentó que se trataba de un tema de libertad de expresión.
“Esto no es libertad de expresión. Es violencia, y hoy se ha intensificado con el aval de una autoridad”, afirmó.
Precisó que los señalados son Teodoro Ramírez Demesa, Carlos Gonzalo Labastida Moctezuma, Efraín Enríquez Valencia, Víctor Labastida Moctezuma, Fabián Enríquez Valencia, Andrés Ramírez Gutiérrez, Felipe de Jesús Flores Rodríguez y Erika Suazo Flores, contra quienes presentó una denuncia el 9 de octubre de 2025 ante el Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana.
Recordó que denunció una serie de conductas derivadas del ejercicio de su cargo, entre ellas campañas de desprestigio, difusión de rumores y desinformación, presión social organizada, recolección de firmas para exigir su destitución —incluidas amenazas a jóvenes para impedirles participar en actividades deportivas si no colaboraban—, uso de espacios comunitarios como el campo deportivo para ejercer coerción, imputaciones falsas de delitos y la presentación de denuncias con hechos inventados para dañar su imagen y debilitar su autoridad.
Sin embargo, el TEEM resolvió el 24 de marzo de 2026 que no existía violencia política en razón de género, al considerar los hechos como expresiones protegidas o conflictos comunitarios, lo que, señaló, invisibiliza la violencia denunciada y envía un mensaje de permisividad.
Tras esta resolución, advirtió, los ataques no solo continuaron, sino que escalaron a actos de irrupción en espacios comunitarios, intentos de bloqueo de obras públicas —como la construcción de una cancha de fútbol rápido— y la obstaculización de actividades sociales dirigidas a niñas y niños.