En el marco de las celebraciones por la Independencia de México, los atletas nacionales refrendan, desde sus respectivas disciplinas, el orgullo de representar al País y llevar consigo los símbolos, tradiciones e identidad que los distinguen dentro y fuera de los escenarios deportivos al tiempo que, con sus triunfos, se vuelven inspiración para millones de mexicanos.
Para el atleta morelense Luis Antonio Avilés Ferreiro, su referente histórico (aunque no fue parte del movimiento independentista) es Emiliano Zapata Salazar, uno de los personajes más representativos de la historia de Morelos y líder del Ejército Libertador del Sur durante la Revolución Mexicana.
“Muy representativo para mí es Emiliano Zapata, por ser de Morelos, una ciudad llena de historia y muchos héroes de la nación. Creo que mi abuelo lo llegó a conocer”, mencionó el cuautlense.
Zapata es recordado por sus ideales de justicia social y por la defensa de los derechos de las comunidades campesinas, indígenas y obreras, principios que lo convirtieron en una de las figuras más emblemáticas de la historia nacional. En el ámbito deportivo, Avilés reconoce que representar a México en competencias internacionales representa una responsabilidad y, al mismo tiempo, una de sus mayores fuentes de motivación.
“Para mí ser medallista y representar a México en eventos internacionales siempre es un orgullo, principalmente. Siempre ha sido mucha motivación, disciplina; es poder compartir un poco de lo que siento cuando gano una medalla con todos los mexicanos que me apoyan. Y siempre he sido fiel de hueso colorado y alguien a quien le encanta compartir de su país y sus raíces”.
Esa identidad también se refleja en los elementos que el atleta lleva consigo a las competencias para demostrar su amor y orgullo por nuestra patria. Entre ellos destaca el sombrero de charro, una de las expresiones culturales que considera más representativas de México.
“Desde pequeño una de las tradiciones que más me gusta llevar a las competencias, que a veces se puede y en otras ocasiones no, es mi sombrero de charro. Es algo muy representativo de mi país y algo que me gusta presumir con todo el mundo, que siempre vean que traigo mi bandera bien puesta. Me encanta y es algo llamativo para países que no conocen la cultura mexicana y siempre es muy vistoso”.
El orgullo de portar el uniforme nacional, defender los colores de México y subir al podio con la bandera en el pecho representa para ellos no sólo el resultado de años de preparación, sino también la oportunidad de compartir con millones de mexicanos el esfuerzo que hay detrás de cada competencia.
