En un acto de valentía y ante el temor fundado por su integridad física, Rebeca, una sobreviviente de violencia de género, ha hecho un llamado público a las autoridades y a la sociedad civil, para evitar la liberación de su agresor.
Su denuncia surge en un momento crítico: este martes, se lleva a cabo una audiencia en el penal de Atlacholoaya que podría resultar en la puesta en libertad de su presunto agresor, identificado como Óscar David N.
Rebeca ha interpuesto formalmente dos carpetas de investigación contra el señalado: una por violencia familiar equiparada y otra por amenazas.
Es precisamente en el marco de la audiencia por el delito de amenazas donde existe el riesgo jurídico de que el agresor recupere su libertad, lo que ha activado una alerta máxima para la víctima.
“Temo por mi vida, la vida de mi hijo y la de mi familia”, expresó Rebeca en un mensaje dirigido a los medios.
Ahí, Rebeca explicó que su decisión de hacer público el caso es una medida de protección para garantizar que, ante cualquier atentado contra su seguridad, los hechos no queden en la impunidad.
La sobreviviente informó que ha contado con el acompañamiento de diversas fundaciones e institutos para las mujeres, instituciones que han respaldado su proceso hasta la fecha; sin embargo, la resolución de este día en los juzgados de Atlacholoaya es decisiva para garantizar su derecho a una vida libre de violencia y, sobre todo, su derecho a la vida.
Este caso pone de manifiesto la vulnerabilidad que enfrentan las mujeres en los procesos judiciales cuando las medidas cautelares no garantizan de forma efectiva la protección de las víctimas frente a agresores con antecedentes de violencia familiar y amenazas directas.
Si usted o alguien que conoce se encuentra en una situación de violencia, recuerde que no está sola. Puede acudir a los institutos estatales de la mujer o fundaciones especializadas en violencia de género para recibir asesoría y apoyo.
