El exalcalde de Cuernavaca, Manuel Martínez Garrigós, fijó una postura crítica frente a la propuesta impulsada por la administración del alcalde panista José Luis Urióstegui para comprometer las finanzas del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC) mediante la contratación de una deuda de casi 2,000 millones de pesos destinada a la instalación de paneles solares.
Tras la aprobación del dictamen en el Cabildo y su turno al Congreso del Estado para ser analizado como un compromiso financiero que abarcaría hasta 20 años o siete administraciones municipales, el exedil sostuvo que hipotecar los recursos del organismo descentralizado no resolverá la severa crisis de abastecimiento que afecta a la capital morelense.
En entrevista, Martínez Garrigós enfatizó que el suministro de agua en la ciudad padece un abandono institucional de años y que la adquisición masiva de equipo fotovoltaico ignora las fallas de fondo en la infraestructura hidráulica. Al respecto, aseveró de forma tajante: «yo no creo que los paneles solares sean la respuesta para darle solución a un tema que necesita cirugía mayor».
Calificó el proyecto financiero como un «despropósito total» y llamó a actuar con máxima prudencia en la gestión del recurso hídrico, recordando situaciones de desabasto severo como las ocurridas en Guadalajara y la zona conurbada de Jalisco.
Frente al esquema de endeudamiento privado, el activista social argumentó que la salida a la crisis del agua requiere «una reingeniería total» que devuelva al SAPAC su capacidad de ser autosuficiente.
En lugar de recurrir a la contratación de pasivos a largo plazo, propuso que el organismo haga uso de su personalidad jurídica para gestionar recursos frescos e inversiones a fondo perdido provenientes del gobierno federal, estatal e instituciones multilaterales como el Banco Mundial.
Martínez Garrigós remarcó que «no podemos empeñar el futuro de un organismo tan importante para tratar de resolver un problema que, con todo respeto, no se va a solucionar con paneles solares».
Para frenar la aprobación parlamentaria del esquema de financiamiento, el exalcalde dio a conocer que ha mantenido conversaciones con la dirigencia del Partido del Trabajo (PT).
A través de la diputada local Tania Valentina, se impulsará la presentación de un punto de acuerdo en el Congreso de Morelos a fin de exhortar a los legisladores a rechazar la propuesta y evitar que se comprometan las finanzas públicas del municipio y el acceso al vital líquido.
Finalmente, Martínez Garrigós manifestó su firme oposición a la privatización o concesión de los servicios públicos municipales esenciales, recordando la crisis en la recolección de basura que heredó durante su periodo edilicio. Advirtió que despojar al gobierno municipal del control operativo sobre recursos estratégicos como el agua resta autoridad a la presidencia municipal y fomenta contratos privados que «siempre dejan la puerta abierta para la maldita corrupción y la impunidad».
