En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, se inauguró la exposición «Retratos Bordados Contra el Olvido», un espacio que trasciende el hecho artístico para convertirse en un refugio de memoria, justicia y resistencia activa.
Al igual que los hilos que se entrelazan con fuerza para dar soporte a un tejido, la vida y la memoria de cada persona desaparecida siguen íntimamente ligadas a quienes les buscan, resistiéndose a ser borradas de la historia.
Esta muestra visibiliza de manera profunda las dolorosas ausencias y la incansable lucha de madres, padres y familias buscadoras.
La creación de las piezas refleja la crudeza y el amor de este camino, pues algunas de las obras fueron bordadas y pintadas directamente en el panteón de Jojutla en medio de los procesos de exhumación, mientras que otras nacieron del esfuerzo solidario de mujeres de la sociedad civil.
A través de «Existimos porque resistimos», cada aguja que atraviesa la manta se convierte en un acto de resistencia colectiva y acompañamiento frente a la violencia que nos interpela a todos y todas.
Albergada gracias al cobijo de Café La Barranca y el Museo La Casona Spencer, la exposición logra materializar las ideas y los sentires de las familias que confiaron los retratos de sus seres queridos para este fin.
El uso de la aguja, el hilo y la manta permite plasmar con delicadeza los rostros y las historias de hijas, hijos, hermanos, hermanas, madres y padres que hacen falta.
Este ejercicio de memoria colectiva demuestra que la violencia feminicida y la desaparición forzada no son tragedias aisladas, sino heridas abiertas en nuestra sociedad que requieren verdad, memoria y justicia.
Cada hilo tensado en estas mantas es una promesa de que no se dejará de buscar. Bajo la exigencia compartida de verdad y reparación, la exposición se levanta no solo como un homenaje a quienes faltan, sino como un grito colectivo que se propaga en el espacio digital y físico bajo una consigna firme que une todas las voluntades: hastaencontrarles.


