El ciclo natural de vida del ser humano, se integra de diferentes etapas, que no se pueden detener; por citar cuando la infancia queda atrás, llega la juventud, después la adultez y con el paso de los años resulta la vejez, la cual no debe verse como una condición ajena a la vida, sino como una de sus fases.
Con el envejecimiento llegan muchos cambios, no solo físicos, sino también emocionales y sociales, los cuales hacen que determinadas situaciones sean más difíciles de realizar. Y es que, si bien es cierto una persona mayor cuenta con la capacidad de decidir y ejercer sus derechos, eso no significa que deba ser tratada exactamente de la misma manera en todas las circunstancias, ya que la verdadera igualdad exige reconocer las diferencias cuando éstas son relevantes.
En ese sentido, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha reconocido la importancia de juzgar con perspectiva de persona mayor, además ha desarrollado herramientas específicas para ello, como el Manual para Juzgar Casos de Personas Mayores, el cual tiene como objeto que las autoridades desde el ámbito de sus competencias, puedan identificar posibles situaciones de vulnerabilidad relacionadas con la edad y adoptar las medidas necesarias para garantizar una protección efectiva de sus derechos.
Sin embargo, es importante citar que juzgar con perspectiva de persona mayor, no simboliza otorgar privilegios por tener determinada edad, ni asumir que una persona mayor siempre tiene la razón; significa analizar el caso tomando en consideración sus circunstancias particulares, su autonomía, su dignidad y las posibles desventajas que pueda enfrentar ante otras personas e instituciones.
Un ejemplo reciente ocurrió en la ciudad de Cuernavaca, donde un elemento policíaco al interactuar con un adulto mayor, terminó llevándolo al suelo; el hecho generó cuestionamientos sobre la forma en que fue ejercida la fuerza y sobre la necesidad requerida de medir que las autoridades actúen de manera cuidadosa y no se excedan cuando se encuentran ante una persona de edad avanzada.
Ahora bien, la perspectiva de una persona mayor no significa colocarlas por encima de la ley, representa evitar que la aplicación de la ley ignore las circunstancias de quien se encuentra frente a ella.
Finalmente, existe una razón sencilla que hace relevante este tema, y es que: la manera en que hoy se trate a las personas mayores será la sociedad que se está construyendo para el futuro; pues concluyendo que juzgar con perspectiva de persona mayor no es juzgar con privilegios, es juzgar con un enfoque humano, igualitario, pero sobre todo con empatía hacia quienes en algún momento cuidaron de nosotros.
Juzgar con perspectiva de persona mayorFrancisco Hurtado Delgado
