En un encuentro directo sostenido en los portales de Palacio de Gobierno, la gobernadora Margarita González Saravia se reunió con vecinos de la comunidad indígena de Tetelcingo, encabezados por Uberto Beltrán, presidente del Comité de Mejoras, con el objetivo de destrabar los conflictos internos que frenan la creación del municipio número 37 de Morelos.
La mandataria estatal fue enfática al señalar que, aunque existen condiciones legales y un avance en el Tribunal Superior de Justicia, la división política interna es el principal reto a vencer.
«Tenemos que lograr que todas las autoridades de Tetelcingo se pongan de acuerdo, trabajen de manera unificada, no se dividan, porque eso sería un obstáculo para el proceso de municipalización», advirtió González Saravia, quien reconoció la profunda raíz histórica y cultural de esta comunidad que conserva sus costumbres desde la época prehispánica.
La gobernadora reiteró su respaldo a la autonomía del poblado, asegurando que «sí la vamos a apoyar para que sea municipio, pero vamos a ayudar para que pueda haber la conciliación».
Por su parte, Uberto Beltrán y los integrantes del Comité de Mejoras manifestaron su disposición al diálogo, aunque condicionaron la estabilidad a que se respeten las funciones de cada autoridad local.
«Tampoco queremos sacar a la delegada. Con la delegada que siga sus funciones. Cada quien tiene sus funciones y que respete nada más que respete la decisión del pueblo», señalaron los representantes durante la charla.
La principal queja de los vecinos radica en la falta de transparencia financiera y la gestión de recursos que no han impactado positivamente en la comunidad.
Los manifestantes denunciaron que existe una exigencia de rendición de cuentas cruzada, pues mientras a ellos se les pide información, la delegada «ya lleva un año siendo delegada y no ha dado ningún corte» de caja, a pesar de que «se han bajado proyectos y que sí ha recibido» apoyos que no se han visto reflejados en el bienestar común [3, 4]. Ante esta situación de tensión, la gobernadora se comprometió a intervenir personalmente para evitar cualquier escalada de violencia y garantizar que todas las voces sean escuchadas en una mesa de trabajo conjunta.
«Estamos de acuerdo hay que evitar cualquier… vamos a dialogar vamos a ir todas las partes yo voy a estar presente también», concluyó la mandataria, asegurando que se citará formalmente a las autoridades locales para aclarar la situación de los proyectos gestionados y establecer una ruta crítica hacia la unificación de la comunidad [4]. Con este acercamiento, el Gobierno del Estado busca asegurar que la transición de Tetelcingo hacia su municipalización se realice bajo un clima de paz social y transparencia administrativa.

